lunes, 17 de junio de 2013

La portada del hospital de Santiago.

El hospital de Santiago de Zafra se encuentra en una pequeña calle sin salida llamada “Santiago”, a pocos metros de la Plaza Grande de la localidad. Este hospital fue fundado, en el año 1438, por Don Lorenzo Suárez de Figueroa y María Manuel en la que fue su primera residencia señorial en Zafra. El edificio se dedicó a la recogida de enfermos pobres y transeúntes sin recursos, función que siguió desempeñando hasta principios del siglo XX. Antiguamente era conocido con el nombre de Nuestra Señora de la Salutación. Lo más interesante de esta construcción es su fachada, la cual constituye un bello ejemplo del gótico tardío extremeño. A continuación, voy a dar más información sobre ella.

Esta fachada debió realizarse alrededor del año 1500, cuando el edificio llevaba ya más de cincuenta años funcionando como hospital. Es una obra de sillería, con un estilo gótico florido. Muestra una abundante decoración en la que se confunden formas y elementos mudéjares con otros procedentes del lenguaje del gótico final.

La entrada se abre en un arco carpanel que está enmarcado por un alfiz. Entre ambos elementos podemos encontrar una rica ornamentación de tallos en forma de lacería. A cada uno de los lados de la entrada se encuentran, adosados, dos esbeltos pilares de estilo gótico y de sección poligonal rematados en un pináculo floreado y que llegan hasta la cornisa superior. Encima del alfiz se encuentra una hornacina enmarcada por un arco conopial. En su interior se puede ver una pintura al fresco, que representa la Salutación del Arcángel Gabriel. Dicha pintura es de estilo renacentista italiano.

Entre los pilares adosados y el alfiz que enmarca la puerta de entrada se pueden ver dos molduras a modo de baquetones (una especie de enredaderas), las cuales se extienden desde la cornisa hasta el suelo.


Portada del hospital de Santiago,
 un bello ejemplo del gótico tardío extremeño


En el interior del edificio se conserva un patio cuadrado de gusto mudéjar. Tiene dos galerías y arcos de medio punto sustentados sobre columnas octogonales, cuya ala septentrional ocupa la capilla. En él tuvo su sede la cofradía de la Santa Caridad.

Actualmente el edificio está destinado a personas con alguna discapacidad mental o física. Tanto la fachada como el edificio se conservan en un buen estado.


Patio cuadrado en el interior del edificio


El domingo 26 de mayo fui con mi madre por la mañana a ver esta bonita fachada. Dicha fachada, como bien he dicho anteriormente, está construida con sillares, que son de color marrón clarito. Al acercarme a ella, lo que más me impresionó fue la decoración de tallos en forma de lacería y los pináculos floreados. A mi los borlones adornados que hay en dichos pináculo, no me parecen flores, sino cabezas de ángeles, aunque no lo son.


Pináculo floreado

Después me fijé en el arco carpanel que se abre sobre la puerta de madera y en el alfiz que lo enmarca. Entre la puerta y el alfiz, a parte de la preciosa decoración de tallos en forma de lacería, pude ver en el medio una concha hecha de piedra. Posiblemente haga alusión a la orden de Santiago, ya que los Suárez de Figueroa pertenecían a dicha orden y de ahí el nombre de este hospital.


Concha de piedra y decoración de tallos en forma de lacería


Posteriormente observé la hornacina situada encima del alfiz de la puerta, enmarcada por un arco conopial. El fresco de la Salutación del Arcángel Gabriel que se encuentra en su interior, está protegido por un cristal. Entre el alfiz de la puerta y los pilares rematados con un pináculo floreado, pude ver dos baquetones que parecen serpientes y que van desde el suelo hasta la cornisa superior, pero desde la mitad de la hornacina hasta dicha cornisa son rectos.


Hornacina enmarcada por el arco conopial y
fresco de estilo renacentista italiano

Al lado de la fachada, en una pared encalada pude ver tres placas diferentes. En la primera pone “hospital de Santiago”, en la segunda pude leer “Hospital de la Salutación o Santiago. Fundado en el S. XV por los Condes de Feria para enfermos pobres de la población. Primera residencia en Zafra de los Suárez de Figueroa” y en la tercera, “hospital de Santiago. Siglo XV”. En la parte alta de dicha pared encalada, vi una espadaña, la cual tenía un pequeño vano con una campana.


Portada del hospital de Santiago junto a la pared encalada
con las tres placas y la espadaña


Apoyada en el arco carpanel de la entrada



Junto a la fachada del hospital de Santiago

Un antiguo convento desamortizado.

La desamortización fue un largo proceso económico, histórico y social, que comenzó en el siglo XVIII y que duró hasta el siglo XX. Dicho proceso pasó a ser la principal arma política con la que los liberales modificaron el régimen de la propiedad del Antiguo Régimen para implantar el nuevo estado liberal durante la primera mitad del siglo XIX. Consistía en poner en el mercado, las tierras y bienes que hasta entonces no se podían vender, después de haber sido expropiados forzosamente. Estos bienes se encontraban en poder de las órdenes religiosas o de la iglesia católica hasta que eran desamortizados.

Un ejemplo de convento desamortizado en la localidad de Zafra es el Ayuntamiento, que se sitúa en la plaza del Pilar Redondo. Este Ayuntamiento se encuentra ubicado en un antiguo palacio. Dicho palacio lo mandó construir, en el primer cuarto del siglo XVI, don García de Toledo y Figueroa. El palacio tenía el privilegio de poseer una tribuna a la iglesia de la Candelaria con la que lindaba. 

En el año 1600, las monjas Terciarias del Convento de la Cruz de Cristo extramuros, fundado por María de la Cruz, compraron este edificio, que era una de las mejores casas de Zafra, quizás la mejor después del Alcázar. Lo compraron para convertirlo en un nuevo monasterio de la orden con la oposición de Juana Dormer, la I Duquesa de Feria, que por entonces gobernaba el Estado de Feria. Juana Dormer quiso destinar el palacio a un colegio de jesuitas. Las Terciarias de la Cruz estubieron en este edificio hasta la desamortización de Mendizábal en el año 1836.

Un tiempo después el edificio se cedió para escuelas públicas y posteriormente fue ocupado por las dependencias municipales. Dichas dependencias municipales se trasladaron desde el viejo palacio de la Plaza Chica en el año 1881, porque se iban a realizar unas amplias reformas que le iban a prestar una nueva fisonomía pero que destruyeron muchos elementos de su antigua fábrica.


Fachada del Ayuntamiento y fuente en la plaza del Pilar Redondo


El martes 28 de Mayo, fui con mi madre por la tarde a ver el Ayuntamiento para así poder describirlo. En su fachada pude ver un total de siete balcones en la parte de arriba. En los tres del medio se encuentran las banderas de la Unión Europea, de España y de Extremadura. En la parte baja, hay cinco grandes ventanas. También observé que hay dos puertas. Una de estas puertas es la del antiguo convento, que fue sacada de nuevo a la luz después de reformar el edificio en los años 80 del siglo XX. Dicha puerta, es de madera y está rodeada por un zócalo de piedra de color marrón claro.


Puerta perteneciente al antiguo convento


La otra es la puerta de entrada. Encima de la misma, pude ver una placa circular en la que ponía “casas consistoriales”, con el escudo de zafra en el medio. Tras ella, se encuentra una bonita puerta de rejería que data del año 1881 (año en el que el edificio empezó a funcionar como Ayuntamiento), a través de la cual se accede al patio claustral. En este patio, pude ver varios arcos de medio punto hechos de ladrillo que se sujetan en columnas de mármol. En el centro del patio, hay una pequeña fuente octogonal.


Placa circular situada encima de la puerta de entrada


Junto a la bonita puerta de rejería


Patio claustral


Sentada en la fuente situada en el centro del patio


Di una vuelta alrededor del patio y observé dos placas en la pared. En la primera, el rey Alfonso XII, concede el título de ciudad a la villa de Zafra. En la segunda se puede leer que los reyes visitaron el Ayuntamiento con motivo de la Feria Internacional Ganadera del Quinto Centenario el 28 de Septiembre del año 1992. También me fijé en que había varias oficinas, unos baños, macetas, papeleras, un ascensor y algunos bancos y en la parte derecha, una gran escalera de piedra (que perteneció al antiguo convento) mediante la cual se llega a la primera planta.


El rey Alfonso XII concede el título de ciudad a la
villa de Zafra en el año 1882


Placa conmemorativa de la visita de los reyes en 1992


Sentada en la escalera de piedra


Esta planta tiene un pasillo-corredor con arcos de medio punto hechos de ladrillo que se sujetan en columnas de mármol (que tienen una reja a media altura) y más salas, oficinas, papeleras y bancos. Desde dicha planta se puede visualizar el patio de la planta baja.


El ayuntamiento se conserva en muy buen estado. Se puede visitar libremente durante las horas que permanece abierto al público. En la plaza en la que se encuentra este edificio destacan las casas señoriales, algunas modernistas. Un ejemplo es la Casa Palacio de los Condes de la Corte de la Berrona, que actualmente es un hotel. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

La virgen de Guadalupe.


La virgen de Guadalupe es una advocación mariana. Su santuario se encuentra en la puebla y villa de Guadalupe, en la provincia de Cáceres y en la comarca de las Villuercas. Es la patrona de Extremadura desde el año 1907, considerándose así una de las siete Patronas de las Comunidades Autónomas de España. Su fiesta se celebra el día 8 de septiembre, al igual que el Día de Extremadura. Además, es también la patrona de todas las tierras de habla hispana. Bajo su advocación se conquistó el Nuevo Mundo.

Se trata de una pieza de arte Románico, ya que es una talla románica (de aproximadamente 50 cm). Está tallada en madera de cedro. Según dice una antigua leyenda, fue hallada por un pastor, cuyo nombre era Gil Cordero, un vecino de Cáceres. A él se le apareció junto al río Guadalupe, de el cual tomaron el nombre la virgen y el pueblo. Según esta misma leyenda, la figura había estado anteriormente, (varios siglos atrás), junto al cuerpo de San Lucas, expuesta en Roma y Sevilla. En año 714, en plena invasión musulmana, la imagen fue escondida al lado del río Guadalupejo. El nombre de Guadalupejo, procede de la unión de la palabra árabe “wad” (río) y la contracción latina “lux- speculum” (espejo de luz). En este lugar permaneció hasta que la descubrió Gil Cordero.

La talla forma parte del grupo de vírgenes negras de Europa occidental de los siglos XI-XII. En el lugar de su hallazgo se levantó una ermita y posteriormente, el rey Alfonso XI, mandó construir una pequeña iglesia o Santuario. En el año 1389, el monasterio pertenecía a la orden religiosa de los Jerónimos. En la actualidad, lo regentan los Franciscanos. El día 4 de noviembre del año 1982, el papa Juan Pablo II visitó el santuario, vio la imagen y celebró una misa en la que pronunció una homilía sobre las migraciones.

La virgen de Guadalupe, además de ser la patrona de Extremadura, recibió en el año 1982 el título de Reina de las Españas o de la Hispanidad. Su santuario fue uno de los más visitados en España a lo largo de los siglos XVI y XVII. Era muy grande la veneración que se le tributaba y los milagros que se le atribuían. También se considera patrona de la evangelización del Nuevo Mundo, debido a que Cristóbal Colón recibió en el Monasterio de Guadalupe el decreto de los Reyes Católicos para emprender el viaje de su descubrimiento. A su vuelta en el año 1493, volvió al santuario para agradecerle a la virgen su protección.

La virgen de Guadalupe actualmente

El rostro de la virgen es ovalado aunque debido al rostrillo que lo rodea y que le oculta en parte las mejillas, parece ser oblongo. Desde el siglo XIV la virgen aparece vestida con lujosos mantos, grandes coronas, cetros, ya que sin estas cosas se le veía muy simple. Los vestidos le cubren todo el cuerpo excepto la cara, una de sus manos y la cara del Niño. La virgen sujeta al Niño, (algo recostado en su pecho), con la mano izquierda. Esta mano no se ve actualmente, pues se oculta bajo los mantos. Utilizando la mano derecha, la virgen sostiene un cetro. Dicha mano está delicadamente tallada. El Niño pende de un anillo sujeto a los vestidos de su madre. También esta realizado en madera de cedro. De él solamente se aprecian su rostro (modelado en pasta) y su pequeña mano derecha (efectuada en plata), que está en actitud de bendición (con el dedo índice de la mano derecha levantado). La menor delicadeza y habilidad que se observan en el Niño, han hecho pensar que ha sido realizado por un artista diferente al que efectuó la talla de la virgen.





En la imagen superior podemos observar a la virgen de Guadalupe sin mantos ni joyas. Está sentada con el Niño en sus rodillas. Su vestido está pintado de color azul y el manto que le cubre la cabeza y parte del cuerpo, es blanco. El vestido de su hijo es naranja y el manto, amarillo. La mano derecha del Niño está en actitud de bendición. La mano izquierda de la virgen es demasiado grande y está muy deteriorada, por eso actualmente se tapa con los mantos. Esta talla románica, como bien he dicho anteriormente, está hecha con madera de cedro y mide aproximadamente 50 cm.


La virgen de Guadalupe con un manto azul

Una inscripción.

Un escrito grabado en metal, en piedra u otro material resistente que se crea para conservar la memoria de sucesos importantes, recibe el nombre de inscripción. La epigrafía es la ciencia auxiliar de la Historia que se dedica al estudio e interpretación de las inscripciones antiguas. Las primeras inscripciones se remontan a la cultura sumeria, cerca del año 3.800 antes de Cristo.


En el antiguo ayuntamiento de la villa de Zafra, situado en la Plaza Chica de la ciudad, podemos encontrar dos inscripciones. Este ayuntamiento es un edificio construido a mitad del siglo XVIII, que tenía un estilo de corte neoclásico. Cumplió las funciones de cabildo hasta el año 1881. Fue fundado por don Pedro de la Concha y Don Andrés Jaramillo de León y Carvajal en el año 1749. Actualmente, en este lugar, después de una serie de restauraciones, se encuentra la Escuela Municipal de Música de Zafra. En su fachada abundan los rótulos e inscripciones.

La primera inscripción se encuentra tallada entre dos ventanas de la segunda planta del edificio. Está escrita en latín y bordada en una especie de marco plateresco de gran anchura labrado en piedra. Encima del texto se sitúa una figura: un jarrón con varias azucenas dentro, primitivo símbolo de la villa de Zafra. El mensaje que aparece (en latín) dice lo siguiente:
Vere Hoc Consumatum Est Opus Anno Domini MDCCL, Iudicibus Ordinaris D.D Carolo Gonzales Llamazares Et Dom. Joannes Chacon de Alva Becu.
Dicho mensaje, más o menos significa: Este trabajo está realmente terminado el año de 1750, el juez ordenó D.D Carlos González Llamazares y D. Juan Chacón Becu de Alva.
Esta inscripción recuerda su construcción en la mitad del siglo XVIII, junto con los nombres de quienes lo inauguraron.


Inscripción con marco labrado en piedra


La segunda inscripción, también en latín, se sitúa en el dintel de la puerta y menciona a los señores Pedro de la Concha y Andrés Jaramillo de León y Carvajal, nombrados anteriormente, lo que, según se pensaba antiguamente, les otorgaba importancia y fama. En dicha inscripción pone: Se hizo esta portada siendo alcaldes los señores D. Pedro de la Concha y D. Andres Xaramillo de León y Carvaxal en el año 1749. Ambas inscripciones se han deteriorado bastante con el tiempo y actualmente es difícil descifrar el mensaje exactamente. 


Inscripción en el dintel de la puerta de entrada


Con ambas inscripciones de fondo


Una bujarda.


Una bujarda es un chozo de piedra o de madera (del siglo XIX), que antiguamente era utilizado por las personas que trabajaban en el campo. Es típico de la arquitectura tradicional extremeña. Se podía utilizar para varias cosas: como pequeño establo para guardar animales (ovejas, cerdos, cabras, etc) como lugar para cobijarse y resguardarse, como vivienda del pastor, como almacén…

Para construir estos chozos se utilizaban principalmente piedras, como la pizarra o la caliza. El techo recibía el nombre de bóveda falsa o falsa cúpula. Para hacer dicho techo, se iban colocando piedras cada vez más cerca del centro de la bujarda, hasta que se juntaban. La planta de estos chozos puede ser circular o redondeada. El suelo podía tener piedras o ser simplemente de tierra. Muchas bujardas se enlucían o recubrían de tierra, barro o adobe, principalmente para que guardasen el calor y para impermeabilizarlas. No eran muy altas o espaciosas, tenían el tamaño justo para que cupiesen el pastor, su familia y algunos animales. La puerta de entrada es bastante pequeña, para que no entrase mucho frío en invierno y mucho calor en verano.

Algunas bujardas pueden tener además alacenas, ventanas, bancos adosados en el interior y en el exterior e incluso chimeneas. Estas chimeneas consistían en una losa granítica perforada en el centro para permitir la salida de humos, la entrada de luz y la aireación, También remataban la falsa cúpula. Estos chozos se situaban en cerros lo suficientemente altos como para poder divisar los alrededores y vigilar el ganado. Según los materiales empleados distinguimos cuatro tipos de chozos:

  1. Chozos de escoberas: es el caso de los chozos de Malpartida de Plasencia. Están construidos con materia vegetal. Su planta es circular y se levantan formando una estructura cónica con varas y rollizos de madera, cubriéndose después con ramajes u otros materiales vegetales que son cosidos al amazón (escoberas, eneas, juncos, etc). Este tipo se da sólo en Extremadura.

  1. Chozos de escobera y piedra: son chozos de planta circular y con paredes de piedra. Tienen una cubierta vegetal de forma cónica realizada con rodillas de madera y bálago de centeno o ramajes diversos como escoberas, juncos y helechos. Dicha cubierta se sostiene por un poste central. A estos chozos también se les llama chozos “de horma”. Sus muros se construían utilizando la técnica de la piedra seca sin aglomerantes para trabarlas. Este tipo de bujardas se pueden ver en La Vera, Monfragüe, Alburquerque, Serradilla…

  1. Chozos de piedra granítica o pizarrosa: su planta es circular y sus paredes se van cerrando hasta formar una falsa cúpula por el procedimiento de aproximación de hiladas del mismo material que los muros. Estos chozos son los más numerosos en Extremadura.

  1. Tipología de chozos más moderna: tienen una planta oval y sus paredes son de piedra, adobe o ladrillo. La cubierta se construye con un armazón de palos y en algunos casos se coloca encima una gruesa capa de barro para asegurar una mayor impermeabilidad.


Los cuatro tipos de bujardas o chozos


La bujarda que fui a ver con mis padres el lunes 4 de febrero pertenece al grupo 3. Dicha bujarda se sitúa cerca de las bodegas Medina, a las afueras de la localidad de Zafra. Mide aproximadamente tres metros de diámetro y dos metros y medio desde el suelo hasta la parte más alta. Su planta es circular y las paredes son de piedra. Tiene una falsa cúpula que se remata con una losa granítica perforada en el centro para permitir la salida de humos, la entrada de luz y la aireación, es decir, una especie de chimenea. Alrededor de esta chimenea había hierba.

Di una vuelta a su alrededor y pude ver varios restos de enlucido o enfoscado, además de un montón de piedras similares a las de los muros de la bujarda. Lo más probable es que estas piedras perteneciesen hace algunos años a una estancia (seguramente fuese un corral) anexa al chozo. Como he dicho anteriormente, algunas bujardas tienen un banco adosado en el exterior o en el interior pero ésta no lo tiene. Tampoco vi ninguna ventana o alacena.

Posteriormente, entré en ella a través de una pequeña puerta que tiene como dintel un trozo de piedra. En el interior pude ver dos huecos: uno en la pared y otro encima de la puerta de entrada. Supongo que servían para colocar distintos objetos. El suelo es de tierra. Como la mayoría de las bujardas, está situada en un cerro alto para que el pastor pudiese vigilar el ganado y divisar los alrededores. Se conserva en muy buenas condiciones. Me gustó la experiencia, pues no había visto nunca ninguna bujarda tan bien conservada, aunque tuve que caminar bastante (campo a través) hasta llegar a ella.


















El pilar del Duque.

El pilar del Duque es el pilar más antiguo de la localidad de Zafra. Data del siglo XV. Su nombre se debe a que antiguamente estaba situado a escasos metros del muro trasero del alcázar de los Duques de Feria, cuyos antecesores mandaron construirlo para el servicio de los vecinos de la villa. El pilar se trasladó debido a la expansión de la villa de Zafra. Ahora se encuentra enfrente de la biblioteca de la ciudad. Está construido con bloques de mármol y piedras. Recibe sus aguas desde un manantial llamado la madre del agua.

La pieza que más destaca de este monumento es el cuerpo donde está el surtidor, que es octogonal rematado con un pináculo floreado. En el frente por donde se sitúan los caños de los que sale el agua y debajo de un arco conopial rebajado en la misma piedra, aparecen apenas reconocibles dos escudos de los señores de Feria. Dichos escudos fueron picados y destruidos por los franceses en la Guerra de la Independencia. Entre ambos escudos se puede apreciar un jarrón con azucenas, que es el primitivo símbolo de la villa de Zafra. Tiene dos tubos que vierten el agua en un vaso cuadrado, que a su vez tiene otro tubo que vierte el agua a un segundo vaso. Este último es rectangular y mucho más grande que el primero, ya que se utilizaba como abrevadero de caballerías. La decoración de este pilar es gótica.

En pinturas y grabados antiguos de la villa, se observa muy bien cómo la conducción del agua desde la madre del agua hasta este pilar, se llevaba a cabo a través de una especie de pequeño acueducto elevado sobre arcos pequeños. Este acueducto era con frecuencia objeto de bromas y gamberradas. De hecho, existe un curioso documento de un bando de la alcaldía de Zafra (del año 1836), por el que se le advierte al vecindario que respete el servicio del agua, a raíz de una restauración que se hizo de todo el pilar y de su cañería. Con frecuencia se daba el caso de que unos muchachos se subían al acueducto y ensuciaban el agua. Por el anteriormente citado bando municipal, se prohibía romper el caño y no se autorizaba a las mujeres para que lavasen sus ropas en este pilar.









El sábado 26 de enero, fui con mi familia por la tarde a ver este pilar. En lo primero que me fijé fue que hay dos vasos en los que se vierte el agua. El más pequeño tiene forma cuadrada y el segundo, que es más grande, tiene planta rectangular. También pude ver el pináculo floreado. A mí los borlones adornados que hay en dicho pináculo me parecen cabezas de animales, aunque no lo son. Al final del pináculo vi una circunferencia hecha de hierro, que probablemente tenga una función decorativa.

Entre los dos tubos que vierten el agua al vaso pequeño, pude ver la cara de un hombre, en cuya boca hay otro tubo más pequeño, por el que seguramente salía agua hace algunos años. Encima de esta cara, al fijarme bien, vi los dos escudos anteriormente nombrados. Están bastante picados y apenas se ven. Entre los dos escudos, observé el jarrón con las azucenas, el antiguo símbolo de la villa. Encima de los escudos y del jarrón, me di cuenta de que había un pequeño arco, hecho del mismo material que el pilar. Como he dicho antes, se trata de un arco conopial. El tubo que vierte el agua al segundo vaso es más grande que los otros tres.

El primer vaso se encuentra más alto que el segundo y tuve que subir dos escalones para llegar a él. También pude ver peces de colores en el segundo vaso. El pilar en sí se conserva en buen estado, aunque en mi opinión se debería restaurar su decoración. El agua no está muy limpia y no es potable, como indica un azulejo en la parte posterior del pilar. Sin embargo, mucha gente llena botellas y garrafas con este agua. El pilar se sitúa en una plaza empedrada cerca del Hogar del Pensionista, la cual está rodeada por zonas ajardinadas, que hacen el entorno más fresco y bonito. Desde él pude ver el actual parador de turismo, la biblioteca y algunas calles de la localidad. En este pilar se celebran algunos festejos típicos de Zafra como la mojá de la vara a mediados de junio.







lunes, 11 de febrero de 2013

El castillo de Feria.


Del castillo de Feria destaca fundamentalmente su enorme torre del Homenaje, cuya planta tiene forma cuadrada y esquinas redondeadas. Todo el recinto se sitúa en lo alto de un promontorio, por encima de la localidad de Feria. Domina toda la zona en muchos kilómetros a la redonda y desde él, las vistas son impresionantes. El alto en el que se encuentra el castillo de Feria, debido a su situación estratégica, ha sido empleado como punto defensivo desde que los primeros hombres se instalaron en esta zona.

El castillo de Feria en lo alto de un promontorio


Los árabes levantaron una importante fortaleza defensiva en el siglo XI. Posteriormente, algunos siglos más tarde, las tropas cristianas conquistaron la zona y Feria pasó a ser propiedad de Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de la Orden de Santiago.

La familia Suárez de Figueroa llegó a ser propietaria de un importante territorio conocido como Señorío de Feria. Este territorio incluía numerosas poblaciones de la zona, incluyendo Zafra. De hecho, la fortaleza de Feria tiene visión directa de los castillos de Villalba de los Barros, Zafra y Nogales, situados también estratégicamente para controlar y defender todo el territorio perteneciente a los Suárez de Figueroa. La torre actual y el conjunto principal del castillo de Feria, se construyeron a mediados del siglo XV. Posteriomente se realizaron algunas reconstrucciones y reformas.

El recinto amurallado tiene un trazado irregular que sigue la forma del terreno y del relieve. La muralla cuenta con torres o cubos redondos y prismáticos. En el interior, existe otro muro transversal que divide el cuerpo principal del castillo en dos partes, lo que permitía reagrupar la defensa en caso de que alguna de las partes se viera comprometida por los atacantes.

La torre del Homenaje, se sitúa en la zona intermedia del recinto y se accede a ella por una puerta manuelina. La parte interior de esta impresionante torre no tiene puertas. El acceso a las plantas que se podían habitar se realizaba desde la muralla, de esta forma, se aseguraban un alto nivel defensivo en caso de emergencia. Actualmente la torre luce restaurada.


Torre del Homenaje en el castillo de Feria


La torre consta de cuatro cuerpos. En el sótano, se encontraban el almacén de provisiones y un aljibe. La primera planta, era la de residencia del señor del castillo. Las dos plantas superiores, tenían un uso variado. Actualmente, la primera planta ha sido restaurada y acondicionada.

En la parte superior de la torre, se abría un conducto que se encargaba de  llevar el agua recogida cuando llovía hacia el aljibe, situado en el sótano. Además de este aljibe de emergencia situado en la torre, cada sector del recinto amurallado disponía de su propio aljibe para poder almacenar agua. Se pueden visitar las diferentes plantas de la torre y subir hasta su parte superior donde las vistas son, en mi opinión, espectaculares. Su estado de conservación es magnífico, ya que se ha restaurado no hace mucho tiempo.

A continuación aparecerán algunas fotos en las que salgo en el recinto interior del castillo de Feria.